La inestimable ayuda de Adobe

Recordando que uno de las fases principales en la elaboración de un vídeo es la post-producción, y que en ella destaca principalmente la edición, sería imperdonable no hablaros de la utilidad de algunos de los programas de Adobe. Además, en nuestro caso, también hemos de agradecer a adobe que sea uno de los principales patrocinadores del Concurso de Clipmetrages, y aportando como premios:

- Categoría general, vídeo más votado y vídeo más comentado: Adobe CS Production Premium 

- Categoría escuelas, vídeo más votado, vídeo más comentado, y vídeo más visto: Adobe Premiere y Photoshop elements.


En el sigiente vídeo, empezando por el más imprescindible en la realización de vídeos, os mostramos un tutorial para nivel de principiantes en castellano sobre le programa Adobe Premiere. Muy fácil de comprender.


 

No obstante, si os pareció un vídeo demasiado genérico, en la propia página de Adobe encontraréis muchos materiales (v´deos, manuales, etc.) sobre el funcionameinto de cada uno de sus programas.

Introducción a la post-producción (II)

CUESTIONES TÉCNICAS

1.   Grabación: debes utilizar preferentemente una cámara de vídeo digital (formato DV). Este tipo de cámara permite el paso de información directamente a un ordenador.

2.   Edición: una vez pasadas la simágenes al ordenador se deben montar (edición) utilizando algún programa específico. Nosotros recomendamos dos: 

a.       Pinacle Studio 8: los ordenadores Windows incorporan de serie el programa Windows Movie maker, para edición en vídeo, pero es necesario disponer también de una tarjeta de vídeo específica para poder importar las imágenes digitales desde una cámara de vídeo. Pinacle es una de las tarjetas más extendidas en el mercado que incorpora un sencillo programa de edición de vídeo digital. Igual que el programa iMovie dispone solamente de una pista de vídeo y dos de audio.

b.      IMovie 4.0: este programa funciona únicamente en ordenadores Macintosh (sistema X.2 y posteriores). Todos los ordenadores Macinstosh incluyen de serie esta aplicación que es francamente excelente: intuitivo y sencillo de utilizar. Está pensado especialmente para educación, para alumnos a parir de los 10 años (e incluso menores de 9). Aunque solamente permiten editar imágenes en una pista de vídeo (disponen de dos pistas de audio), es más que suficiente para el tipo de vídeos que pretendemos editar. Los ordenadores Macintosh incorporan de serie las tarjetas gráficas y de sonido necesario para la edición de vídeo digital, lo cual los hace idóneos para su uso en la escuela.

En otros post, ya nos encargaremos de detallar mucho más el funcionamiento de estos programas, especialmente el Windows Movie Maker.

 

Introducción a la post-producción (I)

En esta etapa se ordenan y componen las imágenes y el sonido registrados en la realización. Este procedimiento se llama edición. Se trata de transferir electrónicamente imágenes a una cinta, que se denomina “master”.

Antes de editar, ya se debe tener una idea del orden en que serán presentadas las imágenes. Y para saber esto se debe “pautar” el material. Es decir, visionar cinta por cinta e identificar y clasificar por tiempo de aparición cada una de las secuencias, escenas, con sus respectivas repeticiones.  El trabajo de edición se basa en el guión original y basándose en él se van estructurando las imágenes, el sonido, locución, efectos, etc.

Grabación del audio: Finalmente, se añade una música de fondo y los comentarios oportunos. Es importante escoger una música de fondo y los comentarios oportunos. Es importante escoger una música de acuerdo con la película, si es posible una música sin letra porque al sobreponerse con la voz del narrador esta última perdería nitidez. Es conveniente que haya espacios sólo musicales para que el espectador pueda relajarse y contemplar las imágenes. La narración no debe contar lo que se ve en la película, sino solo aportar información.

Para asegurar el éxito, hay que evaluar el material antes de la producción, de lo contrario elevaría los costes, porque el material debería ser registrado y reeditado. Pero es importante cotejar el proyecto de producción con una muestra representativa de pistas y datos para modificar procedimientos, recursos e, inclusive, contenidos.